Carta Abierta


ARTEI
Asociación Argentina del Teatro Independiente en su 10º aniversario 1998-2008

CARTA AL PÚBLICO DE “BUENOS AIRES A SALA ABIERTA”

La contracara de “Buenos Aires a Sala Abierta”sería una Buenos Aires con sus salas cerradas

ARTEI apoya esta iniciativa del Gobierno de la Ciudad con el siguiente objetivo: fortalecer los lazos entre la comunidad artística y los estamentos gubernamentales comprometiendo a todas las partes hacia una política de desarrollo y protección de la potencia creativa del sector y de su valor en la promoción cultural.

ARTEI es la asociación de Teatros Independientes que más teatros nuclea en Buenos Aires o podríamos decir, en el mundo, ya que la ciudad es la capital internacional con mayor cantidad de espectáculos de teatro independiente. Así como el tango, el teatro independiente argentino es un fenómeno cultural mundial. En Buenos Aires hay más de cien salas pequeñas y medianas.
Los teatros independientes eran y son casas, galpones, clubes, sótanos y departamentos. Constituyen una revolución cultural viva en Buenos Aires. Con la solvencia de poder decir que jamás hubo, en ninguno de ellos, un siniestro de incendio (salvo cuando la dictadura militar incendió el teatro El Picadero, donde en 1981 se desarrollaba Teatro Abierto).
Los teatros independientes no tenían legislación, y fue ARTEI quien desde el año 2000 planteaba, frente a las autoridades de la ciudad, la necesidad de cubrir ese vacío legal. Pero no fue sino hasta Cromañón que las autoridades despertaron respecto a las condiciones de seguridad de los lugares públicos y la propia ineficacia de los sistemas de control municipales.
Entonces el estado comprendió este fenómeno y promulgó la Ley de Teatros Independientes. Esta ley aun está en proceso de reglamentación y los teatros en proceso de adecuación a ella.
No obstante ello, hace un par de semanas, un inspector municipal acudió en horario de función al teatro Silencio de Negras y ejecutó su arbitraria clausura. La lucha de todos los teatros reunidos en ARTEI, que hicieron valer su fuerza y sus razones logró que, con la intermediación del Ministro de Cultura de la ciudad, dicha clausura fuera levantada.
Pero esta caprichosa clausura es una señal de algo que el Estado debe corregir. Un inspector, mucho antes que un juez o un policía, debe saber hacer de su inspección docencia sobre seguridad y pautar tiempos para efectuar correcciones. Los inspectores de la ciudad, lejos de eso, tienen la potestad de hacer de su labor un atropello.

PEDIMOS AL EJECUTIVO DE LA CIUDAD LA CORRECCIÓN DE ESTE ACCIONAR,
LOS ORGANISMOS DE CONTROL DEBEN TRABAJAR CON Y A FAVOR DE QUIENES HACEMOS LA CIUDAD


Por este medio participamos a los espectadores de nuestra problemática, y les proponemos nos acompañen para hacer una ciudad mejor, revalorizando y potenciando una de sus actividades culturales más notorias: el Teatro Independiente.
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